En 1911, el Louvre fue escenario de otro robo que conmocionó a la sociedad francesa. Un ladrón se llevó a la Mona Lisa bajo el brazo, y el crimen convirtió a la obra -hasta ese entonces poco conocida- en un ícono popular.
El increíble robo de la Mona Lisa en el Louvre hace más de un siglo (y por qué ahora los ladrones prefieren joyas en vez de pinturas)
